El rejuvenecimiento facial ha evolucionado enormemente en los últimos años. Los pacientes buscan resultados naturales, recuperación rápida y técnicas menos invasivas, pero con efecto real y duradero. En este contexto, el minilifting facial se ha convertido en una de las cirugías más demandadas. El Dr. Diego Sturletti, cirujano experto en cirugía facial, expleca a continuación en qué consiste este procedimiento y por qué la técnica Deep Plane está marcando la diferencia.
Doctor, para empezar, ¿qué es exactamente un minilifting facial?
El minilifting es una cirugía de rejuvenecimiento facial diseñada para tratar los primeros signos visibles del envejecimiento, especialmente en la parte inferior del rostro y el cuello. Está pensado para personas que comienzan a notar flacidez, pérdida del contorno mandibular o surcos más marcados, pero que aún no necesitan un lifting completo.
Es una técnica menos invasiva que el lifting tradicional, con incisiones más pequeñas, menor tiempo de recuperación y resultados muy naturales. Podríamos decir que es el paso intermedio ideal entre los tratamientos estéticos y el lifting completo.
¿Qué tipo de paciente suele ser candidato?
Normalmente hablamos de pacientes entre los 40 y los 60 años, aunque lo más importante no es la edad sino el estado de los tejidos. Son personas que se miran al espejo y sienten que su rostro refleja cansancio o tristeza, aunque se encuentren bien.
Muchos pacientes nos dicen: “No quiero cambiar mi cara, solo quiero verme como antes”. Y ese es precisamente el objetivo del minilifting: rejuvenecer sin transformar.
¿Qué zonas del rostro se corrigen con esta cirugía?
Principalmente trabajamos el tercio inferior del rostro:
Línea mandibular.
Mejillas caídas.
Surcos nasogenianos.
Inicio de papada.
Flacidez del cuello.
Al reposicionar los tejidos, recuperamos la definición del contorno facial y logramos un aspecto más fresco y descansado.
En los últimos años se habla mucho de la técnica Deep Plane. ¿Qué significa?
La técnica Deep Plane representa una evolución muy importante en cirugía facial. Tradicionalmente, los liftings tensaban la piel. Hoy sabemos que el envejecimiento no ocurre solo en la piel, sino en las estructuras profundas del rostro.
Con el enfoque Deep Plane trabajamos en planos más profundos, reposicionando los tejidos que realmente han descendido con el paso del tiempo. Esto permite resultados mucho más naturales, duraderos y sin aspecto “estirado”.
El rostro no se tensa: se recoloca.
¿Qué diferencia hay entre un minilifting convencional y uno con enfoque Deep Plane?
La diferencia principal es la naturalidad y la duración del resultado.
Cuando solo tensamos el SMAS (sistema musculo aponeurótico superficial), el efecto puede ser limitado y menos duradero. En cambio, al reposicionar las estructuras profundas:
Se restaura la anatomía original del rostro.
El resultado es más armónico.
Se evita el aspecto artificial.
Los resultados duran más años.
Es un enfoque más anatómico y respetuoso con la expresión facial.
¿Cómo es la recuperación?
Una de las grandes ventajas del minilifting es que la recuperación es mucho más rápida que en un lifting completo.
Habitualmente:
Inflamación moderada los primeros días.
Vida social en 10–15 días aproximadamente.
Resultado progresivo durante las semanas siguientes.
Esto lo convierte en una cirugía muy compatible con la vida profesional y social.
¿Se puede combinar con otros tratamientos?
Sí, y de hecho es muy habitual. El envejecimiento es un proceso global, por lo que muchas veces combinamos el minilifting con otras cirugías como la blefaroplastia, injertos grasos en zonas claves, quitar grasa de la papada o con tratamientos estéticos para la piel.
El objetivo es lograr un rejuvenecimiento equilibrado y natural.
¿Por qué cree que el minilifting se ha vuelto tan popular?
Porque responde exactamente a lo que busca el paciente actual: naturalidad, discreción y resultados reales. Hoy nadie quiere parecer operado; quiere parecer descansado, saludable y rejuvenecido.
El minilifting es una cirugía muy agradecida, con alto nivel de satisfacción, porque produce cambios visibles sin alterar la identidad del paciente.
Para terminar, ¿qué le diría a alguien que está pensando en esta cirugía?
Que se informe bien y acuda a un cirujano con amplia experiencia en cirugía facial. La experiencia y el enfoque técnico marcan una gran diferencia en los resultados.
La cirugía facial moderna no busca transformar rostros, sino devolver confianza y bienestar al paciente.