La industria del cuidado y la belleza en España finaliza el 2021 con cifras superiores a años anteriores, convirtiéndose en el tercer pilar de facturación según datos de la consultora Kantar.

Los nuevos hábitos del cuidado personal combinados con la reducción del coste de los servicios gracias a una estructura más trabajada y productos innovadores y de calidad, hacen aumentar el consumo, como sucede con los servicios de manicura y pedicura, un sector cada vez más fuerte, consciente de las nuevas tendencias incorporando esmaltes veganos, sostenibles y responsables con la salud de los clientes.

No es un sector de necesidad, pero el estilo de vida actual ha originado que sea un servicio de costumbre, por lo que la perspectiva de desarrollo para el 2022 no hace más que alentar el crecimiento de modelos de franquicia dedicados a las uñas, ya que se basa en un consumo local, ajeno a la fluctuación del turismo, por lo que es un mercado estable y de alta proyección.

En este contexto se encuentra Nails&Friends, una marca referente desde 1983, que comenzó su expansión a través del modelo de franquicia al inicio de la pandemia, siendo una elección arriesgada que gracias a su estructura solvente y profesional y su imagen corporativa solventaron con éxito, ya que han cerrado el año con 9 salones.

El modelo de franquicia de Nails&Friends se centra en una relación cercana, rápida y flexible con el franquiciado, descrito como un socio más de la marca, por ello la implicación y compromiso es pleno.

Entre las múltiples ventajas de la franquicia, el equipo de Nails&Friends destaca las cualidades más importantes: